La portulacaria es un arbusto que tiene su origen en África del Sur y en zonas desérticas.
Es uno de los géneros que se usan para hacer bonsáis creando bonitas formas que, unidas a las pequeñas flores en color rosa que suelen tener, hacen de estos bonsáis unas verdaderas joyas.
Como arbusto suele alcanzar una altura de 3 metros con hojas carnosas, ovales o redondas y de color verde vivo. Es de las plantas que mejor toleran el sol, de hecho le encanta estar en pleno sol (aunque también se puede adaptar al interior).
La portulacaria
Aire acondicionado con nieve
Este sistema, utilizado en Japón o Suecia, ahorra dinero y reduce el gasto en electricidad y las emisiones de CO2
Hacer del defecto una virtud, o de las grandes nevadas invernales un sistema de aire acondicionado en verano. Hospitales, aeropuertos, almacenes de alimentos, parques o aparatos informáticos utilizan este sistema en Japón o Suecia. Sus responsables almacenan la nieve y aprovechan el frío y el agua derretida en los meses más cálidos. El sistema logra importantes ahorros en electricidad y combustible y reduce la emisión de gases nocivos para el medio ambiente, como el dióxido de carbono (CO2).
Nieve en invierno, aire acondicionado en verano
Cómo multiplicar claveles
Debe ser una de las flores más difundidas y elegidas para toda ocasión, or su exquisito perfume y por su colorido y porte.
La propuesta de hoy es conocer un poco más acerca de su reproducción.
Se trata de una planta muy vigorosa de hojas estrechas, largas flores dobles compactas y tallos altos.
En el caso de la multiplicación por semilla deberás sembrar en semilleros al final de la época fría, y las plantas se llevan a su lugar definitivo cuando miden unos 8 – 10 cm de altura. Requieren buena tierra de jardín rica en materia orgánica y cultivo con buen drenaje.
Liquidambar
Nombre Común: Liquidambar
Nombre Científico: Liquidambar styraciflua. Liquidambar proviene de liquidus = líquido y ámbar = ámbar, en alusión a la resina aromática que se obtiene de su corteza. Styraciflua significa rico en sustancias gomosas.
General:
También conocido como el árbol del ámbar. Lugar de origen, Sur de Estados Unidos, Mexico y Guatemala. Pertenece a la familia de las hamamelidaceae. Árbol monoico que en cultivo puede alcanzar de 20 a 40 metros de altura en su hábitat natural, pero que en situaciones de cultivo ronda los 15 o 20. Su copa es piramidal en la etapa joven, pasando a ser más redondeada en la madurez. Árbol de hoja caduca, alternas, con 5-7 lóbulos de bordes firmemente truncados y que desprenden un cierto olor a trementina. Flores femeninas en cabezuelas globosas colgantes y las masculinas en racimos terminales erectos, carecen de pétalos y son de pequeño tamaño. El fruto es capsular, de unos 2,5cm de diámetro globoso algo pinchoso, dehiscente, formado por numerosas cápsulas cada una con dos semillas, permaneciendo en el árbol bastante tiempo. La corteza del tronco de color grisáceo presenta angostas fisuras. Es frecuente que de ésta fluya un líquido resinoso.
El Cymbidium
El “chic” Cymbidium
Gracias a su espectacular floración, que se produce mientras la mayor parte de las otras flores descansan, si hay una orquídea que destaque como una verdadera reina esa es Cymbidium.
La dama de hierro
Elegante, sorprendente y hermosa, el Cymbidium es la única orquídea que tiene el aspecto de una verdadera planta de interior. Es perfecta para ser la primera orquídea de los que se estén empezando a aficionar, resulta un regalo inolvidable para la persona amada y un toque de belleza espectacular en cualquier casa. Es una planta que parece invitar con una sonrisa al visitante, como si le dijera, “hola, ven aquí y siéntate a mi lado por un ratito”.
Sobresaliendo del suelo, los pseudobulbos del Cymbidium son la base de la que surge un buen puñado de hojas esbeltas, curvadas y puntiagudas. Entre las mismas aparece un tallo que mantendrá hermosas flores durante dos o tres meses. El Cymbidium es una planta fuerte y resistente que sigue cerciendo aunque no se le cuide demasiado bien, incluso la persona menos hábil con las plantas se sorprenderá con la cantidad y belleza de las flores que puede producir esta planta.
El Bambú de la suerte
El Bambú de la suerte pertenece a la familia de las Drácenas; aunque no se trata propiamente de un bambú, el nombre común se lo debe a su gran semejanza física con las cañas de bambú.
Se trata de un pequeño arbusto de tallos delgados y flexibles, que crecen en las selvas tropicales. Puede alcanzar un tamaño de 1´5 de altura.
Es una planta muy elegante, que se adapta perfectamente a cualquier rincón del interior de casa.
Es sobresaliente la gran popularidad que ha alcanzado en los últimos tiempos debido a su facilidad de mantenimiento, el toque estético que la hace tan decorativa y actual, y sobre todo, a prueba de olvidadizos de riegos, abonados, podas y demás tareas que esta planta no requiere.
Vive sin ningún tipo de sustrato, simplemente se debe colocar en un cuenco o jarrón con el agua suficiente para que cubra las raíces que se debe renovar cada dos semanas; en época de calor semanalmente.
Un herbario
Cómo recoger muestras para un herbario. Después de aprender juntos acerca de qué es un herbario, convengamos en que no sólo se trata de cortar cualquier parte de una planta y ponerla a secar: recoger muestras para un herbario implica bastante conocimiento y especialmente mucha conciencia.
Para empezar, debes tener en cuenta que no es más prioritario tener un herbario bonito frente a mutilar una planta. Debes hacer los cortes con cuidado, en los sitios correctos y recolectando sólo los ejemplares imprescindibles: evita cortar muchas de una misma especie y elegir luego la que más te guste.
No cortes ni mutiles especies en extinción o en lugares en donde esté prohibido. No hablamos de reglas; hablamos de ética, respeto y cuidado por el medio que nos rodea, ya que una premisa es cierta: nada está prohibido porque sí.
Jardines miniaturas en jarrones

Disfrutar un pequeño jardín dentro de un recipiente de cristal va unido a la originalidad y destreza para crear el arreglo.
Se pueden cultivar plantas frágiles o delicadas que exijan de un ambiente muy húmedo y de una temperatura constante. Dentro de estos receptáculos las plantas están en unas condiciones de microclima estable parecidas a las de un invernadero, por cuanto reciben la luz a través del vidrio y no están expuestas a las variaciones de temperatura del exterior, ni tampoco a las temidas corrientes de aire. En el mercado se puede encontrar un sinfín de estos jardines en miniatura, pero es más gratificante hacerlo nosotros mismos.
Los recipientes a utilizar pueden ser muy diversos, desde un pequeño acuario a una pecera; cualquier frasco grande puede servir. A ser posible que sean de cristal, pero siempre transparentes; se deben evitar los recipientes de vidrio ahumado o con color porque restan luminosidad a su interior. El tamaño en la elección del contenedor para nuestro pequeño terrario dependerá del número de plantas que queramos poner; si el contenedor es grande con cinco o seis pequeñas plantitas será suficiente. La boca de la vasija conviene que sea lo suficientemente ancha para poder manipularlas sin problema. Asimismo, en el caso de que la boca tenga algún tipo de cierre, conviene abrirlo de vez en cuando, con el fin de renovar el aire de dentro y no se produzca un exceso de condensación de agua.
Para asegurarles a las plantas una larga vida y evitar la putrefacción de sus raíces hay que disponer en el fondo del contenedor un drenaje adecuado, constituido por guijarros y carbón vegetal en una capa de unos 5 cm de espesor. Sobre esta capa se dispone la tierra vegetal donde se acondicionarán las plantas.
Las especies que más se adaptan a este tipo de cultivo son las de crecimiento lento y de pequeño tamaño, pues de otra forma saldrían del recipiente enseguida. Lo mejor es combinar las de crecimiento más o menos pegado al suelo y las de porte mayor, buscando un conjunto armónico.
Lo primero que hay que hacer es seleccionar , preparar y considerar la disposición que tendrán las plantas en el interior del recipiente. Se retira de cada ejemplar la maceta y se coloca dentro del recipiente en la situación que tenemos prevista, molestando lo menos posible las raíces. Cuando tengamos todas las plantas instaladas se apelmaza bien toda la tierra para que las plantas queden bien sujetas. Se puede adornar la superficie añadiendo algunos guijarros o piedrecillas de colores. Regar a continuación ligeramente con un difusor de agua y limpiar las paredes del interior del recipiente.
El riego no suele constituir problemas de importancia, pues se debe hacer con poca frecuencia, ya que el vapor de agua que se condensa en las paredes del recipiente caen en forma de gotas nuevamente a la tierra. Una norma bastante buena para saber cuando se tiene que regar consiste en observar si se produce condensación en las paredes. Si esto no ocurre, habrá que administrar agua a las plantas, lo que se ha de hacer con un difusor proyectando el agua sobre ellas en lugar de directamente sobre la tierra. El agua para regar si es posible que sea de lluvia o en su defecto hervida y enfriada; no usar nunca aguas duras ni fría. Es preferible no utilizar plantas con flor, ni con hojas vellosas mezcladas con ejemplares que sean amantes de la humedad sobre sus hojas.
Via. plantayflor.blogspot.com
Phyllantus
Montanoa un arbusto
MONTANOA, UN ARBUSTO
Nombre científico o latino: Montanoa bipinnatifida
- Nombre común o vulgar: Montanoa.
- Familia: Asteraceae.
- Origen: Centroamérica, México.
- Arbusto muy ramificado desde la base, con aspecto de herbácea robusta.
- Follaje persistente.
- Hojas simples, de 50-60 cm de largo, opuestas, pinnatilobuladas, con los lobos irregulares, generalmente de ápice agudo, a veces también lobulados. Margen dentado, haz áspero y envés pubescente. Pecíolo de unos 10 cm.
- Flores agrupadas en capítulos de 5-6 cm de diámetro y éstos a su vez dispuestos en panojas grandes.





