El famoso Sauce Llorón es un árbol que pertenece a la familia de los Salicáceas, género Salix, especie babylonica.
Sus principales características son:
* Altura: de 10 a 15 metros.
* Diámetro: de 10 a 20 metros.
* Crecimiento: rápido.
* Suelo: sin exigencias; soporta el exceso de agua.
* Temperatura: tolera muy bien el frío.
* Transplante: tien muy buena tolerancia.
* Usos: ornamental y para fijar suelos.
* Riego: debe ser directo.
* Origen: China.
Los sauces llorones son árboles caducos de crecimiento muy rápido, fácil multiplicación y cultivo.
Por lo general, toleran suelos húmedos y anegadizos, y no presentan grandes exigencias respecto de la fertilidad.
En la mayoría de los casos, sus raíces son fuertes y buscan el agua. Son plantas bastantes resistentes al frío, que sorportan bien entre los -7°C y los -15°C.
El Sauce Lloron
Las plantas para el baño
El cuarto de baño es un ambiente de por sí húmedo y muy cálido que lo convierte en el preferido de algunas especies que podemos tener presente para adornarlo y que se vea mucho más vivaz y alegre.
Según la iluminación que hayas decidido darle a vuestro baño, puedes colocar determinadas especies de plantas, teniendo presente que deben ser aptas para lugares húmedos. Para aquellos baños que no poseen demasiada iluminación los que mejor se adaptan son los helechos, en todas sus variedades, la hiedra y las esparreguera son las mejores.
Las mismas no requieren de mucha luz para su crecimiento, y responden muy favorablemente a ambientes cálidos y húmedos como son los baños, incluidos aquellos que son de menor tamaño.
El jardín japonés
La relevancia que el paisajismo está adquiriendo en los últimos años, motivada especialmente por la imposición de determinados cánones estéticos en nuestra sociedad, ha hecho que ciertos estilos de jardín empiecen a extenderse de forma sorprendente. Uno de ellos es el denominado 'jardín japonés', heredado directamente de las casas privadas y los castillos japoneses que cuentan con cientos de años. Este tipo de espacios están sujetos a varios principios estéticos, como el 'shizen' (natural) o el 'kanso' (austeridad), que beben directamente de la cultura japonesa, caracterizada por su respeto a la tradición y la historia.
En un mundo donde lo artificial se va imponiendo cada vez más a lo natural, la filosofía oriental es una vía de escape para aquellos que quieren disfrutar de su vida sin seguir las normas marcadas. Poder salir al jardín y perderte por el camino de piedra de un vergel japonés, es una experiencia que ayuda a evadirnos de la realidad y nos anima a la meditación interna. Todos los elementos del jardín tienen que estar dispuestos de una forma concreta, buscando siempre un rasgo fundamental: el equilibrio inestable.
¿Qué es el equilibrio inestable?
Los japoneses guardan con recelo un texto que data del siglo XII y que se conoce como el 'Sakutei-Ki'. En él se marcan las pautas básicas a la hora de configurar un jardín de este estilo. Todas ellas deben girar en torno al principio del equilibrio inestable, entre el Hombre, el Cielo y la Tierra. Si trasladamos esto al vergel, veremos que el desorden aparente que guarda un jardín japonés tiene mucho sentido. Se encuentra belleza en lo imperfecto, lo inacabado.Enrique Acevedo Nancollas, paisajista especializado en jardines japoneses, propone un ejemplo para entender este equilibrio: "imagínese que va por un camino en zigzag y, en cada recodo, se encuentra, primero con una flor, luego con una roca, y en el próximo con un atractivo helecho. Por un lado, es un camino 'inestable' ya que va de un lado para otro, pero conserva un 'equilibrio' porque cada elemento que nos encontramos nos marca un cambio de sentido". En la filosofía oriental, dicho cambio representa los vaivenes de nuestra vidas, siempre en constante movimiento.
La piedra: pilar fundamental
Los colores del otoño
El otoño, aunque parezca que acaba con el placer de tener plantas, es la mejor época para la terraza. Las temperaturas aún suaves, nos permiten disfrutar de una gran cantidad de bellos ejemplares que disfrutan con el sol de esta estación, tan colmada de variados colores.
Las flores de la temporada otoño-invierno, plantas siempre verdes y resistentes y arbustos llenos de color, son las claves para conseguir una magnífica terraza, rebosante de vivas tonalidades durante los días más grises del año.
Las plantas de este periodo, incluso lucen más, porque no se achicharran con el sol. Las plantas siempreverdes también se encuentran mejor sin los calores sofocantes del verano, y los ejemplares de hoja caduca empiezan a tomar un precioso tono dorado.
Phlox subulata
Phlox subulata, planta cobertora. La imagen no deja lugar a dudas: si estás buscando plantas cobertoras, mucho verde y a la vez mucho colorido, esta -sin dudas- es una excelente opción. El mencionado es su nombre científico (el que más se utiliza para ella) pero en algunos países tiene el curioso apodo de Musgo Flox.
Su máxima altura podrá alcanzar los 15 cm, pero su crecimiento en “horizontal” compensa largamente esa escasez, por lo que es una cobertora eficiente y muy vistosa.Es ideal para borduras, tapizado de superficies extensas y rocallas, pero también por supuesto puede plantarse en macetas (sólo que se desaprovechará su potencial cobertor).
Los cuidados plantas de interior
La luz es un elemento imprescindible para la vida de una planta por lo que, en el momento de elegir el lugar a situarla, será necesario tener en cuenta la iluminación solar o bien alumbrarlas artificialmente. Sin embargo, el exceso de luz puede provocar quemaduras y necrosis que afectan al crecimiento de la planta. En el caso contrario, si una planta dispone de escasa luz se marchitará.
Es recomendable darle la vuelta regularmente a la planta para que reciba la misma luz en todas sus partes. Un consejo muy útil es no poner nunca una planta que ha estado en sombra o a media sombra al sol directamente, ya que se podrían quemar las hojas. De norma general, una planta necesita diariamente entre 12 y 16 horas de luz. Cuando no les llega suficiente, la solución alternativa es la luz artificial. Existen lámparas incandescentes que imitan la luz natural y que son muy prácticas en ciertos casos.
La temperatura ambiente y la humedad también son factores claves en la vida de tus plantas de interior.
Las plantas trepadoras
Fertilización de orquídeas
Como las demás plantas, las orquídeas necesitan abono suficiente para crecer y desarrollarse adecuadamente, recordando que, una vez más, el exceso de abono podría ser peor que la falta.
Los sustratos que se utilizan para elcultivode orquídeas -como fibra de coco, cáscara de pino o xaxim- aportan naturalmente varios nutrientes, pero igualmente puedes suministrarle a tusplantasabonos específicos, que también resultan sumamente efectivos.
Valeria
Plantas en peligro de extinción. Las plantas son la base de la vida en la Tierra debido a que proporcionan aire para respirar, agua potable, alimentos, combustible y medicinas. Estudios recientes han detectado un aumento del número de especies en peligro de extinción.
España el país con mayor biodiversidad de toda Europa, tampoco se salva de este problema. Un estudio realizado por científicos de los Jardines Botánicos Kew Gardens y del Museo de Historia Natural de Londres, han demostrado que el 22% de las especies vegetales se encuentran en peligro de extinción.
Es una cifra similar en gravedad a la de los mamíferos, provocado por la disminución de sus hábitats naturales por acción humana. Este trabajo muestra el grado de amenaza de todas las especies de plantas conocidas a nivel mundial, unas 380.000.
Amaranto Plumoso Cresta de Gallo o Celosia
Nombre científico: Celosia argentea var. plumosa
Nombre común: Celosía, Amaranto plumoso, cresta de gallo.
Familia: Amaranthaceae.
Descripción: Planta herbácea anual.
Existen variedades enanas y otras que alcanzan hasta 80 cm de altura.
Presenta una inflorescencia característica, erecta, densa y plumosa; elevada sobre el follaje de hojas largas, lanceoladas y con nervadura bien marcada.
Las flores pueden ser rojas, rosadas, anaranjadas o amarillas, entre otros colores; comienzan a aparecer en la primavera y mantienen su colorido después de secarse.
Época de floración: verano-otoño.





